¡Cero basura!… cero plástico… ¿menos plástico?

Como cualquier habitante de la Tierra, me di a la tarea de salvar al mundo, o bueno ayudar un poquito para no hacerle tanto daño. No puedo contar cuántas horas pasé en Youtube viendo videos de «Zero Waste», innumerables videos de personas que viven día a día sin generar basura, otros que se deshicieron completamente del plástico y cientos de videos con proyectos y recetas para cambiar esos productos que usamos diario en empaques nada ecológicos.

De toda esa información que saturó mi cabeza, probé muchas cosas y aunque no todas lograron seguir siendo parte de mi vida, unas llegaron para quedarse. Yo sé que son cambios sencillos, y menos de los que hubiese querido hacer, pero les quiero platicar mi experiencia, mis fracasos y mis éxitos.

Cambiar productos de higiene personal por recetas DIY

Éste parecía ser un cambio fácil porque ¡amo los DIY!. Pero no sabía de lo que estaba hablando. Tenía una lista inmensa de todo lo que quería probar, con ingredientes y dónde comprarlos, no llegué muy lejos después de los primeros resultados.

Éstas son las recetas que probé:

  • Desodorante, con bicarbonato de sodio y aceite esencial de árbol de té. Lamentablemente me irritó las axilas y me daba comezón todo el día.
  • Shampoo, con leche de coco y jabón de castilla. Desde el día uno me resecó el cabello, me lo enredó y parecía que me había untado pegamento.
  • Lavar todo con jabón de castilla, esto es trastes, manos, cuerpo, etc. Resecó extremadamente mis manos y dejaba unas capas blancas en los trastes.
  • Mascarilla capilar para aclarar el cabello con canela y manzanilla. En combinación con el shampoo, destruyó las puntas de mi cabello.
  • Pasta dental simple, que básicamente era bicarbonato de sodio. Me irritó las encías, al punto que me punzaban y ardían aunque yo no estuviera haciendo nada.

Las recetas que quise probar que ya no hice fueron la pasta dental con arcilla blanca, el acondicionador de cabello, la pomada para cabello, y el polvo facial. Una de las razones por las cuales no probé estas recetas fue el costo. Conseguir material para hacer algunas de estas recetas era difícil, y conseguirlo por internet significaba comprar muchísima cantidad y en empaques o embalajes plásticos. La otra razón fue mi experiencia previa con las otras recetas, ya que mi cabello y piel sensible no hubieran podido soportar un cambio tan drástico y recuperarme del daño de la prueba anterior me costó mucho trabajo.

Reducir basura con productos reusables

Estos fueron los cambios más sencillos que creo que todas las personas pueden hacer, solo se necesita iniciativa y ganas de ayudar. La practicidad, y las ganas de facilitarnos la vida es una de las razones por las cuales existen tantas cosas desechables, pero para mí, lavar cosas extras con mis cargas de ropa no me causa molestia, y el saber que no estoy generando tanta basura me hace sentir bien. Los cambios que realicé son:

  1. Servilletas de tela, de algodón que compré en línea, casi cualquier tela puede funcionar.
  2. Cambié el rollo de toallas de papel de cocina por toallas de microfibra con broches para unir unas con otras.
  3. Dejé de comprar toallas femeninas y tampones. Ahora uso la copa menstrual y como protección, unos pantiprotectores de tela.
  4. Dejé de comprar pañuelos desechables y ahora uso pañuelos de tela antiguos.
  5. También mi bebé usó pañales de tela, pueden encontrar un artículo al respecto aquí.

Reducir basura plástica

Ya que no pude hacer funcionar las recetas de shampoo y acondicionador, los cambié por productos ecológicos, por eso ahora uso en barra, los que probé y me encantaron son los de la marca Mamva, y puedes encontrar sus productos aquí o en Amazon. También cambié mis bolsas de fruta y verdura por unas reusables, hechas con pet reciclado marca Coachella y los cepillos fueron reemplazados por unos de bambú de la marca Ecowood.

Para complementar, hice unos cuantos proyectos, como son unas bolsas tejidas de algodón para frutas y verduras y las bolsas de tela para ir de compras que les muestro en este artículo.

En conclusión, solo hice lo que pude, y seguiré buscando diferentes maneras de ayudar al planeta. No soy una experta y hay veces que no puedo evitar generar basura, pero creo que realmente tienen importancia las medidas que tomamos, aunque puedan sentirse como acciones minúsculas, no lo son. Y si juntamos todos los pequeños cambios que están haciendo todos por el planeta, se convierten en un gran paso.

Si puedes hacer algo por tu planeta, aunque sea algo chiquito, ¡hazlo!, grandes cambios nacen de pequeñas acciones.